Yaccov Hecht encontró otra forma de aprender
Con motivo de la Conferencia Internacional sobre Educación Democrática (IDEC) que se celebrará en Puerto Rico a partir del sábado, 24 de marzo, Un Solo Puerto Rico publicará las reflexiones de algunos de los participantes y organizadores de este evento. Sigue las incidencias en Twitter a través de #IDEC2012 y en elnuevodia.com y agendaciudadanapr.com.
Yaccov sabía que la lógica de aquel discurso era aplastante. Se lo decía su padre, muy acongojado, frente al principal de la escuela de donde Yaccov, a sus 16 años, se proponía desertar: “Si te vas de la escuela vas a destruir tu vida”.
Era muy probable que tuviera razón. “Pero yo pensaba para mí mismo: ‘lo único que yo sí sé es que voy a destruir mi vida si me quedo en este lugar”.
Así lo cuenta Yaccov Hecht, un israelí de 64 años a quien se le adjudica la fundación de la educación democrática y quien recientemente estuvo en Puerto Rico ofreciendo una charla sobre ese tema en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras.
Su paso por la escuela había sido desafortunado. “¡Empecé a leer y escribir en séptimo grado!”, cuenta. “Pero imagínate. Alguien te está enseñando inglés cuando aún no sabes hebreo. Yo me sentaba en clase y no entendía nada”.
Por eso tomó aquella decisión de irse de la escuela a los dieciséis años. “No entendía para qué tenía que estar allí”.
No fue una deserción realmente. Aunque Yaccov, en efecto, se marchó de la escuela, al mismo tiempo empezó a reflexionar profundamente sobre la educación. “Desde los dieciséis años hasta ahora he estado pensando en qué es y qué debe ser la escuela”.
En 1987, Yaccov fundó la Escuela Democrática de Hadera, en Israel, la primera en el mundo con esa filosofía. La idea era, no sólo involucrar a los alumnos a participar en la toma de decisiones de su escuela sino también tratar a cada uno de ellos como personas diferentes y únicas. “La escuela (tradicional) no puede lidiar con el hecho de que todos somos diferentes. Hacen un cuadrado pequeño y pretenden meter a todos sus alumnos en él. Pero la vida en ese cuadrado se siente incómoda, está abarrotada. Quieren dividirte en tres categorías: deficiente, promedio o excelente. ¡Es un chiste! ¿Eres excelente dentro del cuadrado? La meta de la educación democrática es cambiar eso para que la gente pueda ser excelente en todo aquello en lo cual pueden ser excelentes”.
Tras la apertura de aquella primera escuela, la lista de espera creció como la espuma. Muy pronto habían más de 3 mil niños y niñas esperando entrada. Yaccov decidió que tenía que hacer algo pues la mayoría de aquellos alumnos no entraría jamás a la escuela de Hadera. “Pues les dije que les ayudaría a hacer su propia escuela democrática y así lo hice”. Hoy día existen 26 escuelas democráticas en Israel. “Todas son distintas pero son democráticas”.
Yaccov siguió pensando, y un día se dijo: “Debemos cambiar todo el sistema educativo de Israel. Hacerlo todo democrático”.
Ya existen diez ciudades educativas en ese país pues, con el tiempo, el gobierno de Israel ha ido interesándose por la educación democrática. Yaccov se ha convertido en una figura nacional de la educación. Actualmente, el 10% de las escuelas públicas están en el proceso de democratización.
“Y aún así, todavía no sé leer ni escribir bien”, bromea Hecht.
Hace 20 años, este líder de la educación citó la primera Conferencia Internacional de Educación Democrática, hoy conocida como IDEC.
“Cité la conferencia porque me sentía solo en esto, y me daba un poco de miedo sentirme así”.
El encuentro también creció vertiginosamente, recibiendo cada año más adeptos y logrando internacionalizar el concepto de la educación democrática. La vigésima edición de IDEC se celebrará en Caguas, Puerto Rico del 28 al 31 de marzo de 2012 y Yaccov Hecht será uno de los oradores principales. Ven a escuchar el resto de su historia y los detalles de cómo ha logrado convertir la educación democrática en una herramienta poderosa de transformación social.
Para lograr el Puerto Rico que por tanto tiempo hemos anhelado, necesitamos también de ti. Tú puedes cambiar las cosas. Empecemos por lo básico. Educación democrática: humana, poderosa, relevante, transformadora.
“Yo en mi escuela quisiera tener más clases. No sólo las de siempre sino clases que yo sé que en las escuelas privadas las dan. Como Psicología, Derecho, Humanidades y lenguas como francés, como italiano y portugués. Y clases de señas, para aprender a comunicarnos con las personas sordomudas. Pienso que es imperdonable que a estas alturas no podamos interactuar con esas personas por falta de un curso. En general, el acercamiento de la escuela es que todo el mundo haga lo mismo. Los maestros ayudan. Son la mano derecha de uno. Pero el apoyo está difícil, no es fácil… Si no tiras por tu lao’, siempre vas a ser uno del montón”.

Esta no es exactamente una invitación a un congreso (aunque, en efecto, queremos que estés allí). En realidad estamos invitándote al futuro de nuestra educación: una plataforma desde donde retomar una agenda inconclusa de más de cien años y desde la cual queremos lanzarnos hacia un proyecto educativo para Puerto Rico.
Yaccov sabía que la lógica de aquel discurso era aplastante. Se lo decía su padre, muy acongojado, frente al principal de la escuela de donde Yaccov, a sus 16 años, se proponía desertar: “Si te vas de la escuela vas a destruir tu vida”.



Llegó la Vigésima Conferencia Internacional de Educación Democrática (la IDEC, por sus siglas en inglés) a Caguas, y mientras esperamos, algo ya parece marcar una característica importante de este evento: se respira humanismo.