“I was, after the fashion of humanity, in love with my name, and, as young educated people commonly do, I wrote it everywhere”.
-Goethe, Poetry and truth.
Ante el aire, ralo, de la búsqueda de sentido, el arte siempre será un respiro. Llegué al salón 5 del CAM, a hacer el trabajo de relatoría que me asignara el compañero Giovanni Roberto, esa bujía del palacio en sombra de la acción política necesaria para este país. Allí estaría la compañera Beatriz Rodríguez, que nos llegó, prendidita, de Los Ángeles, a darnos una charla-taller sobre la pedagogía del Hip Hop. Cuando llegué, Beatriz ya estaba lista, junto a tres estudiantes de Vieques y unas cuatro personas más, adultos, yo incluido. Era hora de empezar y Beatriz decidió confirmar si vendría más gente. Cuando regresó, llegó como una gallina con sus pollitos en fila india, un grupo como de diez estudiantes más. Habría audiencia, no seríamos dos o tres gatos mayorcitos, como era el panorama, esperando la disertación.
Comenzó Beatriz a ofrecer sus referencias: Radical Youth Worker, 15 years of teaching experience, en escuelas de jóvenes en desventaja, los “urban schools”. Boricua aunque naciera en la luna, padre cubano. Voy a dar, dijo, un curso de HIP HOP, que me asignaron diseñar para la escuela de arquitectura de una universidad (olvidé el nombre) y de pronto llegaron 10 estudiantes más y 10 más y 10 más y más y se abarrotó la sala de jóvenes y no cabían en los asientos y se sentaron en el piso en un claro “statement” de búsqueda. No quedarían defraudados.
“Está charla la preparé en inglés”, dijo. “En la medida de lo posible nos vamos bilingüe”. Pero poco importaría, si la conferencia hubiera sido presentada en japonés. La hubiésemos entendido igual (exagero). Quiero decir que Beatriz, con su energía, por poco pone a correr a los más descontrolados (exagero, por última vez, todas las exageraciones ulteriores serán verdad). Los movimientos alegres que acompañaban sus palabras, conjuntamente con las imágenes de “urban writing”, (jamás grafitti, palabra despectiva, en la cultura Hip Hop) de la bahía de San Francisco, nos tenía posesos, como un performance en acción. No sé si antes o después, ya la memoria pierdo, Bea hizo una comparación entre imágenes de carteles de publicidad autorizada y las imágenes del “urban style writing”: “¿Cuál es contaminante?” La respuesta se hacía evidente. Pero Beatriz insiste en que las respuestas nazcan; ¿Qué vieron? “Political statement”, “pride” “patriotism for the city” entre diez contestaciones y mi memoria debilitada. ¿De dónde son ustedes?, volvió a preguntar. Habíamos personas de Chicago, San Francisco, Denver, Massachusetts, New York, Vancouver y Puerto Rico, entre otros.
“Trabajo the visual elements of hip hop. De ahí nace, como resultado de mi investigación, el Hip Hop pedagogy”. ¿Qué es pedagogía?, preguntó, como si fuera a construir de nuevo. Logró atar la respuesta al arte de enseñar. La cultura hip hop responde a una pedagogía visual que tiene “visual literacy” con una estética y lenguaje ideológico, que posee un “inscriptive language”.
DJin turntablism, EMcecin, Brakin’, Style writing y Knowledge son los fundamentos de la cultura Hip Hop. Ya mencionada la palabra cultura varias veces, vino la difícil pregunta: ¿Qué es cultura?
Tras las contestaciones de nosotros, vino la suya: “the way we made meaning” (Le comenté, luego, mientras hacía mi labor de vender libros, que su definición de cultura, me parecía que peligraba en su sencillez y le hablé del carácter particular de la cultura, respecto a una comunidad, por ejemplo. Y me explicó que los referentes a la comunidad y al ambiente autorizan a robar al individuo su identificación con la cultura y, en honor al colectivo, se cometen agresiones que sólo buscan uniformar la expresión de todos a su gusto o canon (invento un poco, pero creo ser fiel a la idea).
Es decir, la cultura Hip Hop es musical, oral, escrita, son gestos, movimiento, danza, “visual performance”de grupos originarios, estigmatizados, del South Bronx, afro-americanos, puertorriqueños y jóvenes caribeños. El Hip Hop, desde sus orígenes, explica Triz, es: “culture, a learning system of spiritual code”, “concept style supremacy”, “innovation”. Ese impulso creador del Hip Hop nos abre puertas a una pedagogía crítica, a teorías socio-culturales, estudios de escrituras y al carácter socio-lingüístico de la expresión. Entramos, a través de la cultura Hip Hop, al reconocimiento de que el “natural state of language is variable” y así llega a ser: “ancient”, “contemporary”, “native”, “African”, ”global”, ”Human”, ”spiritual”, “love, hope, democracy.” En resumen, “this is about freedom”, camaradas.
Pedagógicamente, el Hip Hop posibilita establecer relaciones de enseñanza con las matemáticas, con el feminismo, la sociología, la historia del arte, con prácticas anticolonialistas o descolonizadoras y la lista puede crecer más. La pedagogía Hip Hop permite el aprecio a sí mismo y a los demás.
Beatriz repartió dos papeles y un marcador mágico. Nos iniciaba a la construcción de un nombre. Espectacular el ejercicio. Usted descarga toda su emoción espiritual en una sílaba que va a respirar el secreto de su historia en un papel. Si quieren saber cómo se llega ahí, a las 10:40am, de hoy martes, en un “Open Space” de la nueva Alcaldía de Caguas, Beatriz va a ofrecer un taller de arte.
Mi nombre inscripto es MRA. My beloved name is Domingo Dávila Torres. Pessoa sea nuestro lazarillo en esto de ser otro.
